Filadelfia es la primera Ciudad Patrimonio Mundial de Estados Unidos, así como la primera ciudad de este país en recibir el certificado Welcoming otorgado por Welcoming America. El espíritu inclusivo de Filadelfia está ligado a su diversidad y a su pasado activista.
Filadelfia es una de las ciudades de Estados Unidos más cómodas para visitar caminando. Se puede ir desde la escalera de Rocky hasta la ribera del río Delaware en una hora aproximadamente.

Los hoteles de Filadelfia ofrecen opciones para todo tipo de visitantes, desde aquellos que viajan con un presupuesto ajustado hasta los que buscan opciones de lujo.
Aunque Filadelfia es famosa en todo el mundo por sus bocadillos de carne y queso, conocidos como cheesesteaks, cuenta asimismo con una variada oferta culinaria, entre la que se encuentran restaurantes regentados por chefs reconocidos y galardonados con el premio James Beard.

Filadelfia ofrece una amplia variedad de actividades al aire libre y aventuras urbanas. Posee uno de los sistemas de parques urbanos municipales más grandes del mundo, formado por más de 4.046 hectáreas de espacio verde con más de 240 kilómetros de senderos recreativos y dos riberas que entrecruzan la ciudad.
El arte es una parte esencial de cualquier visita a Filadelfia. Puedes dar un paseo agradable desde los hoteles hasta algunos de los mejores centros de arte del país y, de camino, pasar por la galería de arte al aire libre más grande del mundo.

Barnes Foundation. Photo by M. Moran.
Filadelfia cuenta con 68 emplazamientos históricos repartidos por toda la ciudad, dado que alberga la denominada «milla cuadrada más histórica» de Estados Unidos. Algunos lugares emblemáticos son Liberty Bell e Independence Hall, donde se redactaron y firmaron tanto la Declaración de Independencia de Estados Unidos como su Constitución.
La ubicación de Filadelfia, en el centro mismo de la costa este, la convierte en una ciudad a la que resulta muy fácil llegar desde cualquier parte del mundo.